Velatón en Bello por Sara Millerey: un llamado ciudadano para que la seguridad no sea luto
En Bello, a un año del transfeminicidio de Sara Millerey, vecinos encendieron velas para honrar su memoria y exigir que el miedo no marque la vida diaria. Más que un acto simbólico, la jornada volvió a poner sobre la mesa la prevención, la atención a víctimas y la urgencia de actuar antes de que ocurra lo irreversible.
La noche en Bello se llenó de silencios que pesan: cuando una comunidad recuerda, también mide lo que falta. Para quien vive en el barrio, la seguridad no es un titular; es poder caminar sin mirar atrás, que una denuncia no se dilate, y que el riesgo —sobre todo contra mujeres y personas con identidades diversas— tenga respuesta real.
Lo que se conmemora no debería repetirse. Por eso, el mensaje que dejó la velatón fue directo: estar atentos a señales tempranas, reportar amenazas y no normalizar conductas violentas. Cuando la gente se organiza y se visibiliza, la calle cambia de ritmo: se vigila mejor, se acompaña más y se reduce el margen para el agresor.
Si usted o alguien cercano está pasando por una situación de riesgo, no espere a que escale. Guarde evidencias (mensajes, audios, fechas), busque acompañamiento y acuda a las rutas de atención. Denunciar también es una forma de cuidado colectivo: corta la cadena del “después vemos” y obliga a que el sistema responda.